La electricidad estática se produce cuando hay un desequilibrio de cargas eléctricas entre dos objetos, a nivel submicroscópico, debido al movimiento de electrones. Los átomos están compuestos por protones con carga positiva, electrones con carga negativa y neutrones sin carga. Normalmente, los objetos tienen un número equilibrado de protones y electrones, lo que los hace eléctricamente neutros.
Cuando dos materiales se frotan, algunos electrones de los átomos de un material se transfieren al otro. Esto ocurre porque algunos materiales tienen mayor afinidad por los electrones que otros. El material que pierde electrones queda cargado positivamente, mientras que el que los gana se carga negativamente. Este desequilibrio de cargas genera la electricidad estática.
Una vez que los objetos están cargados, pueden interactuar entre sí a través de la atracción o la repulsión. Si dos objetos tienen cargas opuestas (uno positivo y otro negativo), se atraerán, ya que las cargas opuestas se atraen. Por el contrario, si tienen cargas iguales (ambos positivos o ambos negativos), se repelerán, ya que las cargas iguales se repelen.
Estas fuerzas de atracción y repulsión se explican mediante el campo eléctrico, que es una región alrededor de un objeto cargado donde se ejercen fuerzas sobre otras cargas. Cuando otro objeto con carga entra en este campo, experimenta una fuerza que depende de la magnitud de su carga y de la intensidad del campo eléctrico del objeto cargado.
Entrar en el simulador Globos y electricidad estática en Phet
Entrar en el simulador Travoltaje en Phet